
El Bentley Flying Spur Speed no es una berlina de lujo convencional. Es la respuesta de Crewe a quienes exigen que un coche de cuatro plazas sea capaz de cubrir el 0-100 km/h en 3,3 segundos sin renunciar a un gramo de refinamiento ni de artesanía. Con la llegada de su cuarta generación, el Flying Spur Speed da un paso decisivo hacia el futuro sin perder un ápice de su identidad británica.
El exterior: evolución sin revolución
A simple vista el Flying Spur Speed 2025 mantiene la silueta musculosa y elegante que definió a su antecesor. Los cambios son quirúrgicos pero efectivos: una nueva parrilla con trama Diamond, paragolpes y difusor rediseñados, nuevas llantas de aleación de 22 pulgadas en gris tungsteno o negro brillante y los nuevos grupos ópticos circulares con tecnología LED que captan la atención desde cualquier ángulo.
La proyección en el suelo del logotipo animado de Bentley al abrir las puertas — heredada del Bentley Batur — es el detalle que resume la filosofía del modelo: cada gesto, por pequeño que sea, debe comunicar que estás ante algo extraordinario. La gama de colores exteriores ofrece 101 posibilidades, incluyendo pinturas históricas de la paleta Bentley.
El interior: cuatro plazas donde el bienestar es una ciencia
Dentro, el Flying Spur Speed estrena el nuevo sistema de infoentretenimiento de última generación con pantallas táctiles de alta resolución y la plataforma My Bentley App Studio — la primera vez que un Bentley integra aplicaciones de terceros directamente en el sistema del coche, incluyendo navegación, música y servicios de aparcamiento y carga.
Los cuatro asientos incorporan el nuevo sistema Wellness Seating con climatización automática y ajuste postural mediante cámaras neumáticas que alivian la fatiga muscular en trayectos largos. El sistema de purificación de aire Bentley Air Purification filtra partículas nocivas y monitoriza la calidad del aire en tiempo real. El equipo de sonido de serie — 10 altavoces y 650 W — puede sustituirse por un Bang & Olufsen de 16 altavoces y 1.500 W o por un sistema Naim de 19 altavoces y 2.200 W.
La artesanía, como siempre en Bentley, se mide en horas. El nuevo Precision Diamond quilt pattern en los asientos y el Precision 3D Diamond Hide en puertas y pilares B son el resultado de un trabajo manual que ninguna máquina puede replicar.
Mecánica: adiós al W12, bienvenido el futuro
El cambio más significativo del Flying Spur Speed 2025 es también el más polémico para los puristas: la sustitución del mítico motor W12 por el nuevo tren motriz Ultra Performance Hybrid. Un bloque V8 biturbo de 4,0 litros y 600 CV se combina con un motor eléctrico de 190 CV integrado en la caja de cambios automática de doble embrague y ocho velocidades. La suma arroja 782 CV y 1.000 Nm de par máximo — un 23% más potente que el Flying Spur Speed anterior con el W12.
La batería de iones de litio de 25,9 kWh permite una autonomía eléctrica de 76 kilómetros con una velocidad máxima en modo eléctrico de 140 km/h — suficiente para obtener la etiqueta CERO de la DGT en España. La autonomía total supera los 800 kilómetros.
Dinámica: cuatro ruedas directrices y 3,3 segundos
El Flying Spur Speed incorpora dirección en las cuatro ruedas y un diferencial trasero de control electrónico mediante embragues, una combinación que transforma un coche de 2.646 kilos en un instrumento de precisión. La suspensión neumática estrena amortiguadores con válvulas independientes para comprensión y extensión, lo que permite mantener el control de la carrocería en modo Sport y mejorar significativamente el confort en modo Comfort.
El resultado en cifras es contundente: 0-100 km/h en 3,3 segundos y una velocidad máxima de 285 km/h. Números que convierten al Flying Spur Speed en el Bentley de cuatro puertas más rápido jamás fabricado.
Precio
El Bentley Flying Spur Speed 2025 tiene un precio de salida en España por encima de los 280.000 euros, situándolo en la cima absoluta del segmento de berlinas de superlujo. Un precio que incluye 105 años de historia artesanal británica, el tren motriz más avanzado de la marca y la certeza de que cada detalle ha sido fabricado a mano en la Dream Factory de Crewe.
Alex Montenegro

